El "análisis" que se hace de la evolución de la URRS es absolutamente idealista y, en consecuencia, antimarxista. El marxismo afirma que primero es el ser, y del ser se deriva la conciencia. Ser marxista quiere decir poner las condiciones materiales, reales de existencia, en su conjunto, en el lugar preeminente del análisis y, de ahí, avanzar en la comprensión de las formas de conciencia.
En el caso que nos ocupa, la explicación que se da a lo largo del apartado 1.4, aparte de estar llena de errores históricos, que no vamos a destacar aquí, lo fundamental del análisis falla: Fue la ruptura de la alianza obrero-campesina, en aras a una industrialización acelerada, la que produjo formas nuevas y crecientemente violentas de extracción del excedente económico a las clases campesinas, obligándolas a una colectivización forzada. Esto condujo, de forma lenta e inexorable, a una situación de beneficio de los trabajadores industriales sobre los campesinos.
Para organizar y profundizar la industrialización acelerada, hacía falta un Estado crecientemente centralizado y burocratizado, tarea que emprendió el PCUS el cual, lentamente, se fue fundiendo con él.
A causa de esto, se constituyó una nueva clase-estado que absorbía el excedente económico a título colectivo, organizaba la planificación económica, la defensa y la redistribución social. Esta clase-estado no era socialista, sino que constituía una forma atípica de capitalismo: Capitalismo de Estado. Finalmente, esta nueva clase-estado, la Nomenclatura, que vivía del excedente que extraía a la clase obrera y a los residuos del campesinado, fue construyendo una ideología autojustificatoria, anestésica y alienante: el mal llamado "marxismo-leninismo".
Observe el lector: exactamente al revés de cómo se cuenta en el Informe. Se me podrá acusar de ser demasiado sintético en el desarrollo de esta crítica, pero lo fundamental está contenido en las líneas anteriores.
Pero hay que añadir algo más: Hace exactamente 30 años, un señor acusado de Trotskysta y de "aliado objetivo del capitalismo", -porque si alguna cosa sabían hacer los "chicos de la "Nomenclatura" era poner adjetivos-, decía lo que sigue:
"La sociedad soviética no se conoce a si misma y está intensamente consciente de ello ... La historia de este medio siglo (1917-1967), es un libro cerrado incluso para la intelectualidad soviética. Al igual que alguien que ha sufrido amnesia durante largo tiempo, y apenas empieza a recuperarse. La nación que no conoce su pasado reciente no entiende su presente. Décadas de falsificación estalinista han producido esta amnesia colectiva, y las medias verdades con que el XX Congreso ha iniciado la recuperación, obstruyen el proceso ulterior. Aún en este año de aniversario, la inmensa mayoría de dirigentes del 1917 siguen siendo no personas, y los nombres de los miembros del Comité Central que dirigieron la insurrección de Octubre, siguen siendo inmencionables. Al pueblo soviético se le pide que celebre un gran aniversario, pero no se le permite leer ni una sola línea que describa los acontecimientos que celebra ... A partir del XX Congreso, la gente ha cobrado consciencia de que una gran parte de las cosas en las que creyó eran falsificaciones o mitos. Los soviéticos quieren enterarse de la verdad, pero se les niega el acceso a ella, sus gobernantes les han dicho que el verdadero historial de la Revolución ha sido falsificado, pero no les han revelado el verdadero historial."
El personaje que decía esto, era Isaac Deutcher; desarrollaba, también, la idea de que la cúpula soviética al explicar que habían estado mintiéndole al pueblo durante 30 años y no clarificar las mentiras y los errores que se habían cometido, lo que hicieron fue cavar su propia fosa: destruir toda la credibilidad que las masas tenían puestas en ellos.
¿Podía la nomenclatura explicar la verdad histórica y hacer autocrítica de los errores? Por supuesto que no, porque ya defendía unos intereses autónomos como clase capitalista de nuevo cuño. Revelar la verdad y autocriticarse de los errores, representaba hacerse el harakiri como clase-estado. Otra solución era maquillar el asunto. Obviamente, optaron por el segundo camino.
Mientras que el alegato de Kruschev fue trágico, y lo que se maquillaba era algo que aún podía vivir, cuando Gorvachov intentó repetir el latiguillo, lo que tenía para maquillar era un cadáver: la Nomenclatura como clase-estado capitalista había fracasado en su combate con la otra forma de capitalismo realmente existente.
Cuando los dirigentes falsifican la historia, y dicen que han cometido errores y no explican cuales, se ponen las bases para la disgregación social. Es lo que pasó en la URSS desde el XX Congreso hasta la caída del Muro de Berlín.... Las películas americanas y la sed de coca cola y hamburguesas hicieron el resto.
Observe el lector, para entender lo que decimos, un par de ejemplos en el que las cosas han funcionado exactamente al revés: Fidel Castro en cada coyuntura política se ha preocupado de explicar la historia de la Revolución tal cual era, con sus abandonos, sus traiciones, sus conflictos internos, en una palabra con sus luces y sombras ... y, al mismo tiempo, explicar pedagógicamente los errores políticos cometidos. Otro ejemplo: no debió ser nada agradable para Mandela al salir de la cárcel después de 27 años, enfrentarse a los graves errores políticos realizados por su propia mujer. Pero la credibilidad política se gana no tapando y no mintiendo, haciendo aflorar las cosas que no van, como decía Mao. Mandela, perdió a su mujer, pero el proyecto político que él sustentaba, gano una credibilidad enorme (y además, ahora podemos sonreír y emocionarnos viendo al viejo Nelson, enamorado de Graca Machel, viuda de uno de los mas grandes marxistas africanos y ella de él. Aunque lo nieguen, como es preceptivo, diciendo que "solo son buenos amigos").
Cuando los líderes traicionan y engañan, la anomia invade la sociedad (es decir, la desvalorización de las reglas sociales), y al revés, cuando no se falsifica la historia y se explican los errores las gentes mantenemos viva la esperanza.
Camino parecido al seguido en la extinta Unión Soviética, es el que han practicado los líderes políticos españoles contemporáneos. TODOS. En el momento presente, los españoles viven afectados de la enfermedad de la triple desmemoria, y estos líderes en vez de curarla, la cultivan. ¿Cual es esta enfermedad?: Que los españoles viven en un estado de falsificación de la historia de la Guerra Civil, de la Dictadura franquista, de la lucha contra ésta y cultivan la desmemoria, gracias a estos líderes que anestesian la memoria, repitiéndoles hasta el hastío, que vivimos en democracia, y que el paso de la dictadura a la democracia fue pacífico.
A estas alturas del desarrollo histórico, el IC mantiene que una tarea que se ha de empezar a hacer urgentemente es dejarse de elucubraciones y no seguir falsificando la historia. En otras palabras: que ya es hora que la gente lea de forma masiva la "Historia de la Revolución Rusa" de Trotsky, por solo poner un ejemplo, y a los que como Deutcher acertaron como el tiempo ha demostrado, en su análisis de la evolución de la sociedad soviética.
Resumiendo: Que los lobos se siguen comiendo a los corderos, y no al revés, y el poema de Goytisolo sigue siendo un mero juego de palabras.